El objetivo general del Estudio Nacional de Crecimiento y Desarrollo 1972-1974 fue obtener información sobre el crecimiento y desarrollo físico de la población cubana comprendida desde el nacimiento hasta los 20 años, mediante una muestra aleatoria y representativa de la población de todo el país que permitiera comparaciones entre diferentes grupos de población, localidades, zonas geográficas, etc. Los objetivos específicos del Estudio incluyeron la obtención de las normas nacionales de distancia y velocidad del crecimiento con respecto a los siguientes elementos: peso; longitud en decúbito supino estatura; longitud vértexisquión; altura del sujeto sentado; circunferencias cefálicas, del brazo, del muslo y de la pierna; tres pliegues cutáneos: tricipital, subescapular y supra ilíaco; diámetros biacromial y biilíaco, y longitud del pie. Además, se investigaron los estadios del desarrollo sexual en ambos sexos y la edad de la menarquia en las niñas. En un 10% de la muestra se realizó una radiografía de la mano para obtener datos sobre la maduración ósea. Se recogió información sobre la influencia genética midiendo la estatura de ambos padres, y sobre los factores ambientales registrando variables de tipo económico y social (ingresos, número de orden del niño, tamaño de la familia, ocupación y nivel de educación de los padres, etc.). Todo esto tenía como objetivo relacionar las variables antropométricas con los factores genéticos y ambientales. Para esta información sobre la epidemiología del crecimiento en diferentes zonas del país se podrían fijar prioridades en el momento de asignar recursos para el desarrollo.

El estudio fue planificado en dos etapas: transversal (de mayo de 1972 a abril de 1973) y longitudinal (de mayo de 1973 a enero de 1974). El diseño consistió en una muestra probabilística, de múltiples etapas y estratificada de individuos no institucionalizados; se utilizó como marco el Censo Nacional de Población y Viviendas de 1970.El tamaño de la muestra teórica fue de 55 000 individuos, con el fin de establecer dentro de límites relativamente estrechos (con un error estándar de ±0,3 cm en la talla) con una precisión para los percentiles extremos de 3 y 97. Estos percentiles son los más importantes para establecer los puntos de corte que delimitan los casos supuestamente normales o típicos de la zona de riesgo. Entre las edades de 3 y 9 años el promedio anual de crecimiento en estatura es de unos 5 cm. Para cada 5 cm de incremento corresponde una muestra compuesta de 1 000 niños y 1 000 niñas con objeto de obtener un error estándar de ±0,3 cm. Antes de los tres años y durante la adolescencia, el crecimiento anual es mayor que esa longitud. Por eso, cada vez que los niños de la muestra experimenten un crecimiento aproximado de 5 cm, independientemente del tiempo en que lo logren, deberá haber 1 000 niños de cada sexo para mantener la misma precisión en los percentiles extremos. Como desde el nacimiento hasta la adultez el ser humano crece en longitud unos 125 cm (50 cm al nacimiento y 175 al final del crecimiento en el sexo masculino), en esos 125 cm hay 25segmentos de 5 cm cada uno y cada segmento requiere un tamaño de muestra de 1 000 por cada sexo, el tamaño total de la muestra será de 50 000 individuos, 25 000 niños y 25 000 niñas. Si añadimos a esa cantidad un 10% de incremento para tener en cuenta los posibles insistentes, se llega a la muestra teórica final: 55 000 individuos. Los estratos fueron: provincia, localidad urbana o rural y grupo étnico. Las unidades primarias de muestreo fueron áreas, sectores o individuos menores de 20 años residentes en ellos. Se escogieron al azar 440sectores, que fueron visitados, en sus tareas de trabajo voluntario, por miembros de las organizaciones de masas Federación de Mujeres Cubanas, Comités de 

Defensa de la Revolución y, en zonas rurales, por la Asociación de Agricultores Pequeños. De esta manera se confeccionó un listado total de 126 720 individuos, de los cuales se eligió al azar con ayuda de computadora los 55 000 que debían citarse para las mediciones. La respuesta de la población fue de un 93% de asistencia, y un 4% de inasistencia con razones justificadas; estos porcentajes demostraron un buen trabajo por parte de las organizaciones populares. El estudio empleó la técnica de mediciones y los instrumentos recomendados por el Programa Biológico Internacional de las Naciones Unidas y el Centro Internacional de la Infancia de París para el registro de las dimensiones antropométricas. Para el desarrollo sexual se utilizó el sistema de estudios puberales propuesto por J. M. Tanner. La menarquia fue investigada en las niñas por el método statu quo con análisis de logit, se calcularon los porcentajes acumulados y se ajustaron los percentiles correspondientes. Para la maduración ósea se tomaron casi 5 000 radiografías de la mano y muñeca izquierda las que posteriormente evaluó un mismo observador siguiendo técnicas recomendadas. Previamente se practicaron pruebas colocando dosímetros en gónadas, esternón y mano. Resultó nula la radiación en las dos primeras y como promedio se observaron unos 30 a 40 mrad en la mano. Esta operación se hizo con autorización del Comité Nacional de Protección Radiológica.

Se asignó un equipo de mediciones para cada una de las seis provincias del país, más otro extra para las dos provincias más pobladas, La Habana y Oriente. Cada equipo estaba compuesto por un jefe, un estadístico, dos antropometristas y un técnico de rayos X; contaba con un camión laboratorio, un vehículo para el personal, un aparato de rayos X y una planta eléctrica portátil. Con un año de anticipación al comienzo de la encuesta se realizó un estudio piloto para evaluar el funcionamiento del sistema. Tal estudio mostró la necesidad de contar con camiones laboratorio, vehículos apropiados para el personal, plantas eléctricas portátiles, películas radiográficas sin chasís o cassette, y definió el promedio de niños que podían examinarse diariamente. Se confeccionó el calendario itinerario que resultó ser exacto pues se cumplió en su totalidad durante el estudio. En el transcurso de los 20 meses que duró la etapa de terreno de la investigación se realizaron 11 controles de calidad, aproximadamente uno cada dos meses. Para realizar esos controles, todos los equipos se reunían en un mismo lugar y medían un mismo grupo de niños. Así se pudieron hacer comparaciones de los resultados obtenidos por los medidores dentro de cada equipo y con los de cada provincia, con objeto de conocer la precisión, coherencia a través dcl tiempo y diferencias en los resultados que requirieran ajustes. Cabe mencionar que los resultados de los controles fueron siempre muy satisfactorios. En todo estudio antropométrico masivo es necesario revisar los datos para evitar que se cometan errores de diferente naturaleza. Para ello se preparó un programa de computación y se fijaron los límites racionales para cada una de las dimensiones antropométricas registradas. Cualquier valor fuera de esos límites se listó como error, y se analizó y verificó con el dato primario del modelo correspondiente. Se encontraron alrededor de 200 tarjetas con uno más errores de perforación. En otras, el dato primario registraba un valor imposible de aceptar. El total de tarjetas que formaron el fichero limpio de errores fue de 50 260. Los datos se pasaron a las cintas magnéticas de la computadora y, a partir de allí se construyeron todas las tablas y curvas.

 

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