Necesidades y demandas en materia de salud

La identificación de necesidades en salud, o bien la determinación de prioridades, obedece por lo general a la aplicación de principios epidemiológicos para seleccionar los principales problemas que requieren solución y que se expresan comúnmente en términos de prevalencia, incidencia, gravedad y vulnerabilidad de los daños de la salud. Con todo, la definición y selección de prioridades son en esencia juicios de valor que resultan al ponerse en juego las ideologías tanto políticas como profesionales de quienes participan en cl proceso dc decisión, así como las pautas históricas y culturales que condicionan la situación en cada país. Solamente aquellas necesidades que logran ser canalizadas a través de la maquinaria política llegan en realidad a generar una verdadera demanda. Como resultado, pude suceder que algunas necesidades dc baja prioridad, pero que son de interés para grupos de población con mayor influencia en cl proceso decisorio, llegan a generar una fuerte demanda política, en tanto que otras necesidades percibidas como importantes por grupos menos influyentes nunca llegan a constituir una demanda verdadera al sistema de salud. Por esta razón, la participación comunitaria es esencial en la atención primaria.

En los países en desarrollo es frecuente observar deficiencias en la formación de los profesionales de la salud respecto a las necesidades reales de la población. Esto se debe a la fuerte influencia de los centros de conocimiento médico de los países más desarrollados sobre los programas académicos correspondientes. En consecuencia, la interpretación de la propia realidad en materia de necesidades resulta en deformaciones peligrosas. Por una parte, y aunque es importante reconocer el valor innegable del tratamiento médico de las enfermedades, existe una inquietud creciente cuando la demanda cada vez más apremiante de servicios médicos amenaza con forzar los recursos existentes más allá de su capacidad. Por otra parte, la aplicación de los conceptos ecológicos y sociales al estudio de las enfermedades humanas indican que se lograrían enormes avances si se pudieran conocer y dominar los factores generales del ambiente que intervienen en la manifestación de las enfermedades de los diversos grupos humanos. En este sentido se ha observado que algunas circunstancias se relacionan con la salud de una manera muy general; entre ellas figuran el medio urbano y rural, el estado civil, la situación económica y el tipo de ocupación. 

Cada uno de estos factores pronostica simultáneamente un riesgo elevado de un conjunto de enfermedades, sean o no infecciosas c independientemente del sistema orgánico que afectan. Surge así la conveniencia de organizar los servicios de salud como conjuntos programáticos más que como intervenciones aisladas orientadas a controlar problemas específicos. En la práctica, este proceso se facilita cuando se examinan en conjunto las necesidades y características de grupos de población bien definidos y, a posteriori, se decide la configuración de los programas que puedan tener un mayor impacto sobre sus problemas de salud. La aplicación del enfoque de riesgo al estudio de las necesidades de madres y niños en materia de salud ha facilitado la identificación de aquellos factores que tienen relación más estrecha con los indicadores del nivel de salud. La información sobre la distribución de estos factores de riesgo en la población facilita la toma de decisiones en dos direcciones principales: el diseño de enfoques y técnicas para el control de los factores de riesgo, y la selección de alternativas para organizar la prestación de servicios en distintos grados de complejidad de acuerdo con los niveles de riesgo detectados.

Sistema científico y tecnológico

En cuanto la Asamblea Mundial de la Salud señaló como principal meta social de la OMS y de sus Estados Miembros “alcanzar para todos los ciudadanos del mundo, en el año 2000, un grado de salud que les permita llevar una vida social y económicamente productiva’, se intensificó la búsqueda de «‘métodos y tecnologías prácticas, científicamente fundadas y socialmente aceptables», para que la atención primaria esté al alcance de todos los individuos de la comunidad. La manera más eficaz de lograr que la tecnología tenga una base apropiada consiste en tomar como punto de partida el problema y luego seleccionar o crear, de ser preciso, una tecnología que corresponda a la situación y a los recursos locales. En la mayor parte de los países el sistema científico y tecnológico está compuesto por una variedad de sectores, instituciones, grupos e individuos, incluida la propia infraestructura de salud. Los distintos elementos del sistema participan de diversa manera en el cumplimiento de funciones generales que pueden resumirse así:

  • identificación de tecnologías, disponibles en el país o en el exterior, para enfrentar problemas de salud;
  • promoción y ejecución de investigaciones para el desarrollo de la tecnología y las ciencias de la salud;
  • adaptación de la tecnología disponible para lograr la máxima utilización de la que sea apropiada y relevante a las necesidades y demandas en el país.

 

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