Respuesta de la Organización Mundial de la Salud a las enfermedades diarreicas

Al reconocer la importancia de estos nuevos progresos, la 31a Asamblea Mundial de la Salud demandó un ataque concertado contra las enfermedades diarreicas como parte del compromiso mundial con la atención primaria de salud y la salud para todos en el año 2000. Poco después se emprendió el programa de la OMS contra las enfermedades diarreicas, con el objetivo inmediato de reducir la mortalidad infantil y el objetivo a más largo plazo de reducir la morbilidad producida por las enfermedades diarreicas y sus efectos nocivos asociados, sobre todo la malnutrición en lactantes y niños pequeños. Con el fin de alcanzar esos objetivos se están impulsando las estrategias o procedimientos siguientes:

  • para reducir la mortalidad: el tratamiento de la diarrea aguda, tan pronto como sea posible en el curso de la enfermedad, con terapia de rehidratación oral acompañada por la educación de las madres sobre la alimentación apropiada de los niños durante la diarrea y en la convalecencia;
  • para reducir la morbilidad: fomentar 1) las prácticas de asistencia a la madre y al niño que son importantes para prevenir diarreas, especialmente no suspender la alimentación al pecho; la preparación de alimentos sanos para el destete a base de productos alimenticios asequibles localmente; buena higiene doméstica y personal, y suficiente apoyo nutricional a las madres, embarazadas y lactantes, y 2) mejores prácticas de higiene ambiental, en especial el uso y conservación adecuados de los servicios de agua potable y saneamiento que se han concebido para atender las necesidades y prácticas de la población local;
  • para reducir la mortalidad y la morbilidad: la detección y el control de las epidemias, sobre todo de cólera, mediante el establecimiento o el fortalecimiento de sistemas nacionales de vigilancia epidemiológica y la introducción de medidas para interrumpir la transmisión.

Como las enfermedades diarreicas son una de las causas principales de mortalidad en los niños de todas las edades en la mayoría de los países en desarrollo, se espera que la aplicación de programas nacionales de control de las enfermedades diarreicas y en particular la extensa utilización de la terapia de rehidratación oral tenga efectos impresionantes a corto y mediano plazo sobre la salud de los niños en todo el mundo.

Programas nacionales de control de enfermedades diarreicas

Desde diciembre de 1983, los países de la Región de las Américas han desarrollado planes nacionales de acción contra las enfermedades diarreicas (es decir, planes que contienen objetivos, metas, cronogramas y presupuestos) dentro del contexto de sus actuales sistemas de atención primaria de salud, y otros seis han desarrollado parcialmente planes de acción. De los 29 países que actúan en el control de las enfermedades diarreicas, 13 están actualmente poniendo en práctica programas contra estas enfermedades conforme a amplios planes de acción, en tanto que otros 16 tienen en marcha ese mismo control sobre bases especiales. Durante 1982 se prestó asistencia técnica en programación nacional de control de enfermedades diarreicas a cinco países y en 1983 a otros cinco.

La experiencia muestra que cada país pone en práctica su programa de control de las enfermedades diarreicas de manera única, adaptado a sus propias realidades. En general la terapia de rehidratación oral es la primera estrategia en que se hace hincapié. Como parte de sus actividades de promoción la OPS proporciona consultores especialistas para ejecutar demostraciones clínicas de la técnica a solicitud de los países. Esas demostraciones se efectúan en general en un ambiente clínico cuidadosamente controlado, a menudo en un gran hospital universitario, al que asisten clínicos de alta categoría y personal ministerial de nivel dirigente. Los resultados son invariablemente impresionantes. Para mantener el interés y dar oportunidades de obtener más experiencia con la técnica, la OPS dona con frecuencia pequeñas cantidades de sales para rehidratación oral y concede subsidios para sostener ensayos clínicos permanentes de terapia oral. Después de ello algunos países inician ensayos operativos en cl terreno; en otros se establece de inmediato un comité de planificación que formula luego cl programa nacional de control dc las enfermedades diarreicas. Los grandes clementos del programa comprenden la formulación de normas, metas y objetivos actividades de capacitación de personal; la elaboración de materiales de promoción y educación sanitaria, y el perfeccionamiento de sistemas de comprobación y vigilancia.

En algunos países se están ensayando nuevos procedimientos para administrar la terapia de rehidratación oral. En Haití, donde la deficiente infraestructura y los escasos recursos limitan la cobertura de los servicios de atención primaria de salud, se están distribuyendo comercialmente paquetes de sales para rehidratación oral por medio de miles de propietarios de pequeñas tiendas. En Ecuador se está extendiendo la cobertura hasta zonas remotas a base de maestros en una campaña nacional de alfabetización de adultos. En Nicaragua se han establecido más de 300 unidades de terapia de rehidratación oral en la zona rural. Esta terapia ha tenido buen éxito inicial pues se ha logrado gran cobertura y se han reducido las tasas de letalidad por diarrea a menos de 0,10% en todo el país. Las autoridades nacionales de salud pública están ahora agregando otros servicios de atención primaria de salud a las unidades, tales como inmunización, vigilancia nutricional y promoción de la lactancia natural.

 

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