
El cumplimiento de la meta de salud para todos en el año 2000 presenta un desafío formidable a la imaginación, capacidad técnica y voluntad de servicio de los responsables de la conducción política, organización, administración y evaluación de los sistemas para la prestación de servicios de salud en los países de las Américas. Ese desafío está caracterizado por los requerimientos de equidad, eficiencia y eficacia de los sistemas de salud y por las condiciones de participación y articulación intersectorial señaladas en las estrategias y el Plan de Acción regional de la OPS.
Organización de los servicios de salud
En la mayor parte de los países de la Región se aprecia un déficit cuantitativo de gran magnitud en la disponibilidad de servicios de salud para grandes grupos de población que aún no tienen acceso a ellos. A esa realidad se suma el rápido crecimiento de la demanda teórica relacionada con los cambios en volumen, estructura y distribución de la población que surgen de la dinámica demográfica propia de la Región. La combinación de estos factores junto con la agudización de los problemas relacionados con el financiamiento tiende a perpetuar situaciones de limitación en la cobertura, baja productividad de los recursos e inequidad en el acceso real y utilización de los servicios por grupos de población altamente vulnerables y crónicamente subtendidos.
El proceso por el cual los sistemas de servicios absorben las tecnologías de salud está íntimamente relacionado con el grado de relevancia que tengan la tecnología y las características de la infraestructura respecto a las necesidades y demandas de la población. En realidad el planteamiento de la atención primaria de salud sugiere un amplio marco de referencia orientado a establecer las relaciones entre los mecanismos aplicados para el estudio e identificación de las necesidades de la población en materia de salud, para la selección de las alternativas tecnológicas y su solución, y para los requerimientos en la organización de los recursos que, en última instancia, son responsables por la ejecución de actividades dedicadas a mejorar el estado de salud de la población. Según algunos enfoques los servicios hospitalarios y la atención primaria son incompatibles y los recursos asignados a los hospitales podrían emplearse mejor si se utilizaran en la atención primaria. En una posición diametralmente opuesta se plantea que, siendo el hospital el depositario de los mejores recursos con que cuenta la atención médica, sería una pérdida de tiempo y de energía utilizar esos recursos en otras actividades; en consecuencia, se percibe la atención primaria como un programa separado que no debería interferir con las funciones tradicionales del hospital.
La combinación de diferencias conceptuales y falta de información adecuada puede conducir a distorsiones peligrosas en cuanto al significado dc la atención primaria vis à vis el valor de la atención médica en relación con el mejoramiento de la salud. Las críticas a la atención médica se basan en tres asuntos principales:
- a) históricamente, la mayor parte de las reducciones en las tasas de mortalidad han resultado de intervenciones no médicas, tales como las inmunizaciones, el saneamiento y el mejoramiento en el nivel de vida;
- b) muchas de las primeras causas de muerte (accidentes, violencia, enfermedades crónicas y afecciones cardiovasculares) están estrechamente relacionadas con riesgos ambientales, estilos de vida y hábitos personales, y
- c) la excesiva confianza en el poder curativo de la medicina ha llevado en ocasiones a una sobreutilización de servicios de mínimo beneficio o de comprobada iatrogenia.
Sin embargo, no cabe duda que la ampliación de la cobertura a toda la población no puede limitarse a la oferta de servicios básicos de salud a los sectores más pobres, en tanto se perpetúan las limitaciones en el acceso a servicios integrales de innegable valor en la atención de la enfermedad. Es posible que estos y otros interrogantes sobre la mejor manera de organizar los servicios de salud no tengan una respuesta única y valedera en las variadas circunstancias del desarrollo social y económico de los países. En lo que sí parece haber consenso es en la necesidad de señalar y definir áreas prioritarias para la investigación de servicios de salud. Enfoque de riesgo en el contexto de la investigación de servicios de salud. El enfoque de riesgo en la atención materno infantil es un campo concreto para la investigación de servicios de salud, que parte de una caracterización de los tres grandes componentes de los procesos de planificación y prestación de servicios: necesidades y demandas en materia de salud; sistema científico y tecnológico, e infraestructura de los servicios de salud.
