Salud materno infantil y planificación familiar

Además del tratamiento específico a casos seleccionados, es fundamental el tratamiento de apoyo. Este tiene el objeto de reducir el riesgo de empeoramiento y complicaciones en todas las infecciones respiratorias agudas y especialmente en las de etiología vírica en que no se dispone de una tecnología específica. La instrucción de la madre por parte del personal auxiliar de los servicios de salud es fundamental en este aspecto. Esas medidas constituyen el único tratamiento en los casos leves, que suman más del 80% de las consultas por esa causa en menores de cinco años a los servicios de salud. Una vez instruida la madre en su primera consulta a un servicio de salud donde el programa se ha implantado, deberá poder tratar en su domicilio episodios leves posteriores, del mismo u otros niños, y decidir oportunamente cuándo consultar al servicio de salud para tratamiento de casos moderados, reduciendo en consecuencia la proporción de casos graves y de muertes.

Un activo programa de investigación se lleva a cabo en la Región de las Américas. Hasta el momento se ha dado prioridad a los estudios clinicoetiológicos, base para la decisión de normas de diagnóstico y tratamiento y para la evaluación de impacto. Investigadores de Argentina, Brasil, Panamá, Perú y Uruguay han recibido colaboración de la OPS y otras instituciones también están ofreciendo apoyo financiero. Un segundo campo es el estudio de diferentes métodos de intervención (tratamientos) midiendo su efectividad, costo, inocuidad y posibilidad de aplicación en atención primaria de salud. Finalmente se iniciarán estudios epidemiológicos en la comunidad, más complejos y costosos, procurando esclarecer el peso de los diferentes factores de riesgo y las estrategias para un mayor impacto de las acciones de la red de salud sobre la morbimortalidad por infecciones respiratorias agudas en los niños.

Algunos países están preparando sus normas de tratamiento para iniciar el programa nacional, entre ellos Argentina, Guatemala, Honduras, Panamá y Paraguay. En otros, como Costa Rica, Chile y Cuba, esas normas están ya incluidas en las rutinas de la atención de salud. La inclusión de las infecciones respiratorias agudas infantiles entre las prioridades en salud para lograr el apoyo de UNICEF dará gran impulso a esas acciones. Finalmente, algunos avances en tecnología apropiada pueden esperarse en los próximos años. En el campo preventivo la elaboración de nuevas vacunas antivíricas y anti H. influenzae, y la modificación de la vacuna antineumocócica para aumentar su efecto en los niños y disminuir su costo. En diagnóstico, técnicas simples para determinar anticuerpos en suero u orina para el diagnóstico etiológico de las neumonías bacterianas con fines epidemiológicos y de tratamiento, la simplificación y abaratamiento de la tecnología para el suministro de oxígeno, a fin de extender su cobertura en la red de servicios de salud. La rápida extensión de actividades organizadas de control de las enfermedades respiratorias agudas en niños deberá resultar en una reducción a corto plazo de las tasas de mortalidad por esa causa, medida principal del impacto del programa.

La importancia de la salud materno infantil y de la planificación familiar es ampliamente reconocida tanto por los gobiernos de la Región de las Américas como por la Organización Panamericana de la Salud y la Organización Mundial de la Salud que, en sus esfuerzos por alcanzar la meta de salud para todos en el año 2000, han dado prioridad significativa a la atención de estos grupos de población. Estos esfuerzos se expresan a través del Plan de Acción Regional de la OPS, del Séptimo Programa General de Trabajo de la OMS, y a nivel nacional, en los planes de salud, así como en los programas y servicios operativos correspondientes. Algunos países del área han logrado un progreso sustancial en cuanto a la atención de salud, mientras que en otros solo han ocurrido avances limitados. Sin embargo, en ambos grupos a nivel interno existen grandes diferencias en los indicadores de salud materno infantil y en la calidad de la atención médica que se ofrece en los diferentes países y en las distintas zonas de cada país.

En la mayoría de las naciones americanas, el 70% de la población, aproximadamente, está constituida por mujeres, adolescentes y niños. En 1983 la población de América Latina y del Caribe, fue de 389millones de habitantes. Eran mujeres en edad reproductiva 95 millones (24,5%), mientras que 130 millones (33,5%) eran niños y adolescentes de 0 a 15 años. Esto indica que más de 200 millones de habitantes de América Latina y del Caribe constituyen la población que deben cubrir los programas de salud materno infantil y planificación familiar. No obstante, los significativos avances logrados en el campo de la salud en la década pasada, esta población continúa siendo vulnerable por causa de los riesgos inherentes a los procesos dinámicos de reproducción, crecimiento y desarrollo.

 

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