
En muchos países no pueden determinarse tasas confiables de morbilidad, mortalidad ni cobertura por la notificación defectuosa o inexistente. Por eso empiezan a emplearse las encuestas a base de muestras como recurso válido para producir las cifras necesarias como punto de partida para calcular las metas del programa de control de las enfermedades diarreicas y para evaluar ulteriormente ese programa. Adoptando un concepto de integración también puede obtenerse datos epidemiológicos acerca de otros aspectos de la atención primaria de salud, como el programa ampliado de inmunización, la nutrición las infecciones respiratorias agudas, etc., lo mismo que gran parte de la información descriptiva necesaria para las intervenciones de reducción de la morbilidad específica, por ejemplo, las campañas de lactancia natural, higiene escolar e higiene del medio. En consecuencia, durante la primera parte de 1984 se diseñará y probará en dos países, Suriname y Ecuador, un instrumento de estudios integrados de control de las enfermedades diarreicas y atención primaria de salud, con un conjunto sistemático de análisis.
En la Región, un número cada vez mayor de países ha logrado una cobertura relativamente alta del programa de control de las enfermedades diarreicas. Para ayudar a identificar los efectos iniciales e identificar y corregir cualesquiera impedimentos de las actividades del programa, la OMS ha preparado métodos de evaluación de programas nacionales de control de dichas enfermedades. En esta Región se efectuaron evaluaciones de dichos programas en octubre y noviembre de 1982. Con esta experiencia, en marzo de 1983 se reunió un pequeño grupo de trabajo en la sede de la OPS para refinar más los métodos. Con algunas modificaciones, en julio de 1983 se realizó una tercera evaluación del control de enfermedades diarreicas en Jamaica, junto con el Programa Ampliado de Inmunización. En noviembre de 1983tuvo lugar una cuarta evaluación en Belice. Aunque han sido satisfactorios todavía se necesita mejorar los métodos. Para 1984 se han planeado por lo menos tres evaluaciones más del control de las enfermedades diarreicas.
Las evaluaciones, junto con la creciente experiencia operativa en los países, han contribuido a identificar las principales limitaciones de los programas nacionales contra las enfermedades diarreicas. La mayoría de los problemas de esos programas son de carácter administrativo; otros requerirán investigaciones operativas minuciosas para identificar los diseños óptimos de dichos programas sobre la base de cada país o incluso de cada cultura en especial. Es claro que se necesitan nuevos procedimientos para mejorar la administración de los programas nacionales contra las diarreas. Una posibilidad está en establecer y usar sistemas basados en la micro computación. En varios países ya se emplean de manera habitual esos sistemas, aunque no específicamente para el control de las enfermedades diarreicas. Durante 1985 una actividad prioritaria será la producción y prueba de un soporte de programación normalizado sobre control de las enfermedades diarreicas para usarse con microcomputadoras en los países. Este sistema no solo mejorará la administración interna de los programas nacionales de control de las enfermedades diarreicas, sino que también permitirá reunir y cotejar fácilmente la información compatible sobre actividades nacionales de ese control en los planos regional y mundial.
Hacia un concepto holístico de la atención primaria de salud
Lo mismo que los materiales de enseñanza, todos los instrumentos e intervenciones del programa de control de las enfermedades diarreicas han sido diseñados con el propósito de integrarlos después con otros programas que componen la atención primaria de salud. como inmunizaciones, higiene materno infantil, infecciones respiratorias agudas, nutrición, etc. La mayoría de los expertos opina que esa integración es necesaria para obtener el máximo de efectos de los escasos recursos en salud. Aunque conceptual y técnicamente es sencilla, la integración real de la atención primaria de salud suele ser difícil de obtener por diversas razones. Como la propia OMS, los servicios de salud en la mayoría de los países se han organizado tradicionalmente de manera vertical. El resultado inevitable de ello ha sido la duplicación innecesaria e incluso la competencia entre los diversos programas que en conjunto constituyen la atención primaria de salud.
Muchos países tienen todavía que definir en forma clara sus prioridades de atención primaria de salud. Los presupuestos se estiran sin sentido de la realidad con el propósito de apoyar equitativamente a cada programa de salud. Peor aún, todavía se asignan cantidades desproporcionadas a costosos hospitales secundarios o terciaros en tanto que servicios básicos de atención primaria de salud, como el control de las enfermedades diarreicas y las inmunizaciones, cuya eficacia en relación con el costo está plenamente comprobada, reciben muy escasa consideración. También es necesaria la integración de determinadas intervenciones de la atención primaria de salud por la sencilla razón de que el mismo agente que proporciona esa atención debe en definitiva prestar todos los servicios en un programa conjunto a los mismos grupos destinatarios. Se han perdido muchas oportunidades de integrar servicios de atención primaria de salud, pero quedan muchos más por identificar y aprovechar a medida que se obtienen nuevos conocimientos y experiencia. El programa de control de las enfermedades diarreicas representa uno de los vehículos principales por medio de los cuales es de esperar que se desarrolle un concepto holístico de la atención primaria de salud, concepto que permitirá alcanzar la meta de salud para todos en el año 2000.
