
En numerosos estudios se ha demostrado que en los recién nacidos de alto riesgo resultan muy elevados los riesgos de enfermar y morir o, lo que es peor, de sobrevivir con secuelas neurológicas. Se resumen los datos de un ensayo estadístico que se realizó tomando en cuenta: a) el número de nacimientos informado para 1970 y 1978; b) las frecuencias relativas de recién nacidos de alto riesgo detectadas por el autor, y c) a falta de indicadores propios, los coeficientes de daño neurológico encontrados por Berges, en una muestra de 363 niños prematuros a los que se siguió durante siete años en la clínica Baudelocque de París. Del total de estos niños, 223 (61,42%) presentaron anomalías y solo 140) (38,58%) resultaron sanos, conviene resaltar que en 1970 hubo un total de 233 219 niños que en 1977 muy probablemente tenían secuelas neurológicas de diversa magnitud, y que de los niños nacidos en 1978 se calcula que309 185 tendrán igual destino. En otras palabras, cada año nacen en México alrededor de 250 000 niños que quedan con secuelas neurológicas. También se señaló que el problema se agrava cuando se toman en cuenta: a) la escasez actual de recursos institucionales para hacer frente a esta situación; b) que el tipo de atención que se otorga actualmente a la embarazada y al neonato se caracteriza por ser deshumanizada, no integral, muy comercializada y de gran especialización; c) la falta de recursos humanos para habilitar y educar convenientemente a tan alto número de niños con secuelas neurológicas que, cuando el daño es grave, son con frecuencia causa de disolución de la familia y obstaculizan la integración a la comunidad, en desmedro de la fuerza productiva, y d) la gran demanda de recursos financieros que habría que invertir para aminorarno para resolver el problema.
Actividades de perinatología
La perinatología en México y, en general, en los países en desarrollo, enfrenta un grave problema de salud pública que debe enfocarse, más que con normas terapéuticas, con aspectos preventivos.
Programa de psicoprofilaxis perinatal
Por primera vez en el país se ha institucionalizado la psicoprofilaxis perinatal y se le ha dado una conceptualización diferente, transformándola en un proceso educativo de la pareja para el proceso reproductivo. El lema del programa señala: ‘El embarazo no es solo de la mujer, sino de la pareja». El análisis de los primeros 1 000 casos ha revelado que la psicoprofilaxis así entendida y ejercida aun cuando dista mucho de su estructuración y realización definitivas, influye decisivamente en propiciar una descendencia en condiciones óptimas y disminuir los problemas para la mujer.
Parto en posición sentada. La evidencia cultural en el mundo entero ha revelado que la posición natural para que la mujer dé a luz a su hijo es la posición en cuclillas o sentada, y no en decúbito dorsal. Esta última es una posición que agrede al feto y, por lo tanto, ya no debe usarse. En el Instituto de Perinatología de México se ha diseñado una silla de partos para el efecto y en el Centro Latinoamericano de Perinatología y Desarrollo Humano (CLAP) se ha hecho otro tanto (Poreiro, J. J. y Caldeyro Barcia, R. Comunicación personal, 1980). Igualmente, en Cuba ha dado resultados inmejorables (Valdez Vivo, P. Comunicación personal, 1975).
Participación del compañero. Dentro del programa psicoprofiláctico se ha tomado la decisión de invitar al compañero a acompañar a la mujer durante el trabajo de parto y el proceso expulsivo. Si el hijo es de ambos, ambos tienen derecho a verlo nacer; separar al compañero durante este proceso es una agresión a la integridad familiar. Se dice que la familia se inicia con las relaciones maritales entre un hombre y una mujer, pero se integra cuando nace un hijo. Con el fin de lograr un mayor apego del padre hacia su hijo debe procurarse, siempre que las condiciones del recién nacido lo permitan, establecer antes que nada el «‘candado visual» hijo padre descrito por Klauss y luego el de hijo madre. El programa de psicoprofilaxis prepara y educa al padre para atender y prestar los primeros cuidados a su hijo y se le invita a hacerlo en la sala de expulsión, en los servicios de alojamiento conjunto y aun en los de cuidados intermedios e intensivos al recién nacido.
Uso moderado de la anestesia. Con el método psicoprofiláctico se tiende cada vez más a evitar el uso inmoderado de la anestesia obstétrica. Solo se debe recurrir a ella cuando hay indicación precisa de hacerlo. Esta conducta permite a la madre estar consciente y alerta y disfrutar plenamente el acto del nacimiento.
Consulta preanestésica durante el embarazo. El equipo de anestesiólogos atiende a la mujer durante el embarazo con objeto de medir la función respiratoria y conocer cada caso en particular para poder así seleccionar el anestésico de elección. El anestesiólogo toma siempre en consideración que cualquier anestésico es capaz de atravesar la barrera placentaria y afectar al producto.
Alimentación inmediata al seno materno. A todo recién nacido se lo coloca al seno materno en la sala de expulsión y luego se continúa con el proceso. Por lo general se procura que sea el padre de la criatura quien coloque al niño al seno materno. En el Instituto de Perinatología de México el 99% de las madres dan el pecho a sus hijos. El proceso permite la estimulación temprana y continua del recién nacido, lo que favorece un mejor desarrollo de su sistema nervioso, ya que se sabe que el período plástico del mismo abarca desde la semana 20 de gestación hasta los 18 meses de vida posnatal y que los niños que reciben esta estimulación se desarrollan mejor.
Alojamiento conjunto madre hijo. Es incongruente separar a la madre de su hijo al colocar a este en una sala cuna. Las madres y sus hijos tienen derecho a estar juntos. El alojamiento conjunto permite el desarrollo natural del “’apego materno’; facilita la lactancia de la madre; ofrece al recién nacido todos los beneficios de la ingestión del calostro y la leche materna, y propicia el «arrullo materno”, que es importante para la estimulación continua del hijo.
Manejo inmediato del recién nacido. A todos los recién nacidos se los somete al proceso de reanimación en la sala de expulsión, donde, además de un cuidadoso examen clínico y de la sonometría indicada, se los maneja de modo adecuado para evitar: a) problemas respiratorios mediante la permeabilización de las vías aéreas superiores; b) problemas hipoglucémicos gracias a la alimentación inmediata, y c) problemas de hipotermia, calentando su microambiente con el fin de evitar el descenso en su temperatura corporal.
